INTRODUCCIÓN

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EL VERDADERO ORIGEN DE LA VIDA

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MARZO 2.004

El origen de la vida tiene sólo dos puntos de vista filosóficamente sustentables: La evolución biológica accidental y la creación especial por designio. El hecho de que la mayoría de personas acepten una idea no la hace necesariamente verdadera.

• Pruebas Biogeográficas

La versión de la teoría de la evolución propuesta por Darwin y Wallace explica la evolución como resultado de la selección natural y de la adaptación al medio. La selección natural elige al más apto, esto es, a los organismos más capacitados, quienes serán los que sobrevivan y por ende originarán nuevas especies a partir de radiaciones adaptativas, es decir, una especie plenamente adaptada a su medio ambiente puede originar una serie de especies con diferencias estructurales y genéticas, pero que guardan un ancestro en común. Una revisión de esta teoría fue llevada a cabo en la primera mitad del siglo XX (1935 – 1950); esta revisión se conoce como síntesis moderna, teoría sintética de la evolución o neodarwinismo. Esta explica la variación observada por Darwin entre la descendencia en términos de mutaciones, o cambios de ADN. Es decir, la mutación aporta la variabilidad genética sobre la cual actúa la selección natural y una mejor adaptación al medio durante el proceso evolutivo.
De hecho se ha comprobado que la adaptación al medio ha sido un factor importante de sobrevivencia para las diferentes especies. Esta adaptación se ha obtenido como resultado de la sobrevivencia del más apto, es decir, de la selección natural, pero no se ha evidenciado “evolución en acción”.
El neodarwinismo expone que se han perpetuado únicamente los animales que han desarrollado habilidades para sobrevivir en ambientes que les fueron hostiles, sin embargo, no se tiene noticias de un solo caso en el cual un individuo contenga información genética mejorada. Es decir, en ningún caso un ser vivo ha desarrollado mayor información genética con respecto a su progenitor. Los casos inusuales en los que un animal ha llegado a tener una mejor condición física para sobrevivir en su medio ha sido por pérdida de información genética, como es el caso de los escarabajos que viven en las islas con fuertes vientos, que sobreviven en vista de que nacieron sin alas, evitando que el viento les lleve mar adentro, a diferencia de los escarabajos que viven en las regiones continentales y que poseen alas que les permiten escapar de sus enemigos. Las mutaciones son generalmente neutrales (no cambian la información o el significado del código genético) o son por pérdida de información, que en su mayoría resultan perjudiciales.
La revista “Investigación y Ciencia” informa que los daños al código genético inducen una respuesta de emergencia de este código, que genera automáticamente enzimas que reparan el daño.
Un ejemplo de cómo funciona esto, es aquel programa de computadora que utiliza los llamados parches, los cuales se activan cuando se daña o se pierde información que impide su correcto funcionamiento, estos subprogramas detectan automáticamente el error y lo corrigen, permitiendo que el programa funcione como fue diseñado originalmente. El código genético, al ser un programa maravillosamente creado a prueba de modificaciones y autorreparable, es un gran obstáculo para la teoría de la evolución.
Los científicos ahora dicen que debió haber existido un código genético primitivo que permitía cambios, pero que después evolucionó y ya no los permitió. A la fecha, no han podido comprobarlo.
Los científicos modernos sostienen que los efectos combinados de la selección natural (darvinismo), las mutaciones (teoría de la mutación) y el tiempo geológico podrían explicar la evolución orgánica. Sin embargo, en realidad las mutaciones son casi siempre dañinas (99.99%). En otras palabras las mutaciones producen organismos más débiles y con una marcada desventaja. Son menos aptos para la lucha por la sobrevivencia. Las mutaciones no son sólo dañinas, también son raras. Ocurren una vez en cada diez millones de duplicaciones de una molécula de ADN.
La selección natural es solo un proceso de conservación, que tiende a garantizar la sobrevivencia y perpetuación de los organismos más aptos, mientras que, al mismo tiempo, elimina a los más débiles. No es un proceso novedoso que produce estructuras nuevas. Solamente conserva estructuras y organismos que ya existen. Las mutaciones producen organismos menos aptos, la selección natural los destruye, y el tiempo trae muerte y desintegración. El tiempo es realmente el gran enemigo de la evolución orgánica, no su salvación. La obra del tiempo es disociación y desintegración, no síntesis.
Este análisis se lo complementará en “Pruebas Genéticas”.


Pruebas Paleontológicas

A continuación se comenta a manera de ejemplo sobre algunos fósiles de los llamados hombre-monos que los evolucionistas creen forman parte de la evolución del hombre:

a. Hombre de Nebraska














Fue descubierto en 1922 por Harold Cook en los depósitos pliocenos de Nebraska. Vivió hace un millón de años. La prueba científica de este espécimen consistía en un diente.
Años después, se hallo el esqueleto completo del animal del cual provenía el diente, se trataba de una especie extinta de cerdo. Un descubrimiento similar basado también en un diente, fue el del Hombre del Sudoeste de Colorado. Ahora se sabe que este diente en realidad perteneció a un caballo.

b. Hombre – mono de Java



Uno de los antropoides más famosos, vivió en el periodo paleolítico inferior, aproximadamente hace 700.000 años. Descubierto en 1891 por el doctor Eugene Dubois, consistió en una pequeña porción de la parte superior del cráneo, un fragmento del fémur izquierdo, y tres dientes molares.
Los restos no se encontraron juntos sino en un área de más de 21 metros y no fueron descubiertos al mismo tiempo sino en el transcurso de un año, y fueron hallados en el antiguo lecho de un río donde estaban mezclados con huesos de animales extintos. El renombrado profesor Rudolf Virchow, de Berlín, dijo: no hay evidencia alguna de que estos huesos hayan formado parte de la misma criatura.
En 1926 se descubrió otro pitecántropo en Java. Sin embargo, más tarde se estableció que la rótula pertenecía a un tipo de elefante extinto.

c. Hombre de Piltdown




La prueba científica de este espécimen consistía en algunos huesos, una quijada y utensilios primitivos.

Al usar un nuevo método para fechar huesos mediante la absorción de fluoruro, se descubrió que los huesos eran fraudulentos. Mayor investigación reveló que la quijada realmente pertenecía a un mono que había muerto solo 50 años antes. Los dientes habían sido limados, y tanto los dientes como los huesos habían sido desteñidos con bicromato de potasa para encubrir su verdadera identidad. Debemos mencionar que el hombre de Piltdown fue exhibido en imponentes museos y estudiado en importantes libros de texto durante varias generaciones. Se presentaron más de 500 disertaciones doctorales acerca del hombre de Piltdown.

d. Hombre de Neanderthal



Vivió en el periodo paleolítico medio aproximadamente hace 150.000 años. Se trata de un sujeto en posición semierecta, con el pecho hundido y con apariencia que indica falta de inteligencia.

El individuo en el cual se hizo la evaluación inicial padecía de osteoartritis y raquitismo. En la actualidad el Hombre de Neandertal es clasificado como humano.

e. Lucy


 

Se trata de un fósil llamado australopiteco “grácil”. Su esqueleto completo en un cuarenta por ciento fue descubierto en 1974 en un yacimiento del Afar (Etiopía). Existió hace 3’000.000 de años.

La juntura usada para “probar” que Lucy caminaba erecta, fue hallada en un nivel inferior en el estrato (una diferencia de más de 60 metros), y a una distancia de más de tres kilómetros. Hoy casi todos los expertos concuerdan en que Lucy fue solo un chimpancé que medía noventa centímetros.
Hay evidencia de que la gente caminaba erguida antes del tiempo de Lucy, entre ellos está el homínido de Kanapoi y el Hombre de Castenedolo. Obviamente, si las personas caminaban erguidas antes del periodo de Lucy, ésta no puede ser calificada como ancestro evolutivo.

f. Hombre de Pekín




En 1927, un sueco halló un molar que Davidson Black juzgó tan original, que de inmediato denominó a su poseedor Sinántropo u Hombre de China. Gracias a sus gestiones, se constituyó un equipo de investigadores en que tomó parte el P. Teilhard de Chardin. A fines de 1929, el chino Pei tuvo la satisfacción de descubrir el primer cráneo no deformado de este famoso “Hombre de China”. Sus huesos fueron protegidos en China por sus descubridores.
Dos científicos franceses con permiso para estudiarlos determinaron que eran huesos de animales. Entonces los huesos desparecieron misteriosamente durante la segunda guerra mundial.


A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la paleontología ha permitido reconstruir la historia de la vida en la Tierra y el proceso evolutivo de las especies. La paleo antropología es el eslabón entre la paleontología y la antropología y estudia los fósiles humanos desde el punto de vista físico. Así se ha podido rehacer en gran medida la secuencia evolutiva física del hombre. Los evolucionistas afirman que hace 30 a 70 millones de años, el hombre y los monos evolucionaron de un ancestro común desconocido.
Los fósiles señalados por los evolucionistas no representan etapas de la evolución humana, sino que corresponden a monos, a hombres o a otro tipo de animales.
Por último, en cuanto a la edad de los huesos, se debe mencionar que ningún hueso viene con un registro de la fecha de fabricación, motivo por el cual para determinar las edades de los diferentes fósiles se han utilizado varios métodos, entre los más importantes tenemos el método del carbono 14 y el del potasio-argón. Sin embargo, los resultados de estas técnicas para fechar no son confiables. Por ejemplo, sometieron un molusco vivo a la prueba del carbono 14 y se obtuvo como resultado que había muerto hace 3.000 años (Science, Vol. 141, 1963 Pág. 634 M. Kieth y G. Anderson).
Dr. W. F. Libby, que ganó el Premio Nobel por su trabajo en esta área, aseguró que cuando se trata de medir algo que tenga más de cuatro mil años, la técnica del C-14 no es exacta.
Por otra parte, el método del potasio-argón determinó que corrientes de lava en Hawái tenían tres mil millones de años, cuando en realidad la erupción fue en 1801 (Funkhouser y Naughton, Journal of Geophysical Research, Vol. 73, 15 de julio de 1968, Pág. 4601).
Cuando se han tenido muestras combinadas, como por ejemplo piezas de madera dentro de rocas de basalto resultado del enfriamiento de lava fundida, utilizando diferente metodología de fechación se ha obtenido resultados inconsistentes. Como el caso de Crinum Waterhole en Australia que dieron edades totalmente diferentes de la roca y de la madera contenida dentro de esta. Utilizando el método del potasio – argón la edad de la roca se estableció en un valor promedio de 45,7 millones de años (resultados obtenidos en dos laboratorios especializados: AMDEL y Geochron).
Por otro lado, al emplearse el método de radiocarbono (14 C) para la muestra de madera se obtuvo como resultado que la edad de esta era de 37.348 años (promedio de todos los resultados obtenidos por los dos laboratorios especializados: Geochron y ANSTO).
Estos resultados disparejos, ilógicos e incongruentes permiten evidenciar que los métodos utilizados para determinar edades no son fiables.
El naturista británico Douglas Dewar, alguna vez ardiente evolucionista, dijo: “La paleontología (el estudio de los fósiles) no puede ser considerada más que un testigo hostil contra la evolución”.

• Pruebas Genéticas

Los evolucionistas sostiene que como todos poseemos la misma composición de ADN, todos nacimos de un ancestro en común.
Señalar que todos tenemos un origen común y que somos el resultado de la evolución de un mismo organismo primitivo por el hecho de que todos tenemos ADN demuestra, por decir lo menos, ingenuidad, y nos permite apreciar la poca evidencia científica para respaldar una teoría que se desmorona cada vez que avanzamos en el conocimiento de los principios y leyes que rigen este universo.
El Dr. Ian Macreadie, Científico Investigador Principal en el Instituto de Investigación Biomolecular de la CSIRO de Australia y Secretario Nacional de la Sociedad Australiana para la Bioquímica y la Biología Molecular, ganador de varios premios por sus sobresalientes contribuciones a la investigación, manifiesta: “La evolución dice que las cosas mejoran por sí solas, y sin embargo yo veo como todo se está derrumbando, genes siendo corrompidos, mutaciones (errores que se dan cuando el ADN se copia de una generación a otra) causando un número creciente de enfermedades hereditarias”. Todo lo que se ve en el laboratorio es duplicación de genes, reinserción de genes existentes o genes defectuosos (con pérdida de información) que puede ayudar a un bicho a sobrevivir digamos, por ejemplo, por no ser capaz de retener cierta droga de forma efectiva. Pero nunca hay creación de nueva información en la célula. “Es difícil creer que un científico serio pueda pensar que nueva información pueda surgir por sí sola, de la nada”.
La molécula de ADN solo puede ser reproducida con la ayuda de enzimas específicas, las cuales, a su vez sólo pueden ser producidas por la molécula de ADN predominante. Cada una es absolutamente necesaria para la otra y ambas deben estar presentes para que ocurra tal replica. Considerar que las dos surgieron de manera repentina y simultánea resulta totalmente ilógico e improbable.
Los científicos en computación han demostrado en forma concluyente que la información no surge espontáneamente, ni puede hacerlo. La teoría de la información ha mostrado que los errores no pueden mejorar un código de información, sólo pueden disminuir la capacidad de un código para transmitir información significativa.
Continuamente se nos estimula a creer que las vivencias y experiencias de nuestros antepasados han dado como resultado las características típicas existentes de manera generalizada tanto en hombres como en mujeres. Así por ejemplo, si una persona se dedica a la recolección de frutos o la cacería, o si adquiere algún conocimiento o aprende cualquier oficio, se considera que podría afectar a las siguientes generaciones. Sin embargo, es imposible que esa habilidad o información recibida pueda ser transmitida a sus genes, según lo comprueba la ciencia de una manera irrefutable, pues los cambios se transmiten a la descendencia sólo mediante una alteración en los genes y en el ADN que contienen, por lo cual, es inadmisible considerar la posibilidad de que las generaciones futuras sean afectadas genéticamente por las acciones desarrolladas o el conocimiento adquirido. Al descubrirse este error fundamental, esta teoría propuesta por Juan Bautista de Lamarck (1744 – 1829), fue rechazada. En la década de 1930 la teoría de la herencia de características adquiridas fue abandonada por la comunidad científica.

• Pruebas Anatómicas

La ciencia de la anatomía comparativa ha evidenciado similitudes en la estructura física de los animales. Las similitudes estructurales entre diferentes animales sin relación alguna entre sí, son fuerte evidencia a favor de la evolución orgánica. Las estructuras homólogas (similares en estructura, pero no necesariamente en su función) prueban que los animales tuvieron un ancestro común.



Las semejanzas, como las que aparecen en el gráfico de los huesos de la extremidad anterior (eso recibe el nombre de homología), se puede explicar de dos maneras: o bien tuvieron todos ellos el mismo antepasado o bien el mismo diseñador. De modo que la existencia de tales pautas difícilmente se puede presentar como prueba de ninguna de ambas explicaciones. Sin embargo, la realidad es que los evolucionistas tienen aquí algunos problemas muy grandes, porque hay muchos seres en los que las estructuras homólogas surgen de partes totalmente diferentes del embrión; de genes no – homólogos: y de segmentos embrionarios diferentes. Estos son unos obstáculos capitales.
El biólogo molecular Michael Denton ha evidenciado que las comparaciones bioquímicas entre las proteínas de diferentes especies, lejos de dar apoyo a la evolución como se cree universalmente, dan una poderosa prueba de la existencia de tipos discretos (especies), y no proveen evidencia para una descendencia común. A esto se suma la falta de evidencia fósil que evidencie las supuestas transiciones, con lo cual se carece por completo de toda evidencia empírica que pudiera confirmar esta dudosa hipótesis.
Si la vida se dio por una creación especial, de acuerdo a un plan común básico diseñado por un Arquitecto Maestro, el patrón general elaborado fue lo suficientemente flexible para dar lugar a variaciones y modificaciones en el plan básico, de manera que diferentes clases de organismos pudieran acomodarse en sus ambientes predeterminados. En otras palabras, si el patrón básico era perfectamente satisfactorio para una variedad de funciones, no había necesidad ni motivo para hacer un patrón completamente distinto para cada especie. Por ejemplo, si un arquitecto construye casas en la playa, elegirá materiales ligeros; si construye en la ciudad, elegirá materiales diferentes por el clima; pero utiliza las mismas estructuras. De la misma manera, Dios usa las mismas estructuras óseas, pero adapta el volumen y forma de acuerdo a las necesidades de su creación.


• Pruebas Biológicas

En 1866, Ernst Haeckel desarrolló la Teoría de la Recapitulación. Esta teoría puede resumirse en: “La ontogenia recapitula la filogenia”, es decir, el desarrollo de un embrión (ontogenia) sigue las etapas del imaginario desarrollo evolutivo (filogenia) del organismo.
En 1874, en Alemania, Haeckel publicó en Anthropogenie un conjunto de 24 dibujos, los cuales muestran las similitudes existentes entre embriones de pez, salamandra, tortuga, pollo, cerdo, vaca, conejo y ser humano en tres etapas de desarrollo. Esto evidencia que todos los embriones provienen de un mismo origen, y han ido evolucionando de manera distinta.



La genética molecular establece la imposibilidad de la Teoría de la Recapitulación. El ADN está programado de manera específica y única para cada tipo de organismo.
Según el punto de vista evolutivo, el embrión humano atraviesa o recapitula varias etapas evolutivas, tales como tener branquias, cola, etc. durante los primeros meses de desarrollo en la matriz. Haeckel alteró los dibujos para llegar a esa conclusión al añadir, omitir y cambiar rasgos. Y no conforme con ese engaño también distorsionó la escala para exagerar las similitudes entre especies. Estos dibujos fueron declarados fraudulentos en 1874 por el profesor Wilhem His, profesor de anatomía de la Universidad de Leipzing, Alemania, quien obtuvo de Haeckel una modesta confesión en la culpó al dibujante de haberse equivocado (¡sin reconocer que él mismo era el dibujante!).
El Dr. Michael Richardson, conferencista y embriólogo en la Escuela Médica del Hospital St. George en Londres, Reino Unido, hizo público recientemente este fraude en un artículo de la publicación: Anatomía y Embriología, comentado luego en las revistas Science y New Scientist.
Richardson reunió un equipo internacional para examinar y fotografiar la forma externa de los embriones de un amplio rango de especies vertebradas, en una etapa comparable a la dibujada por Haeckel. Hallaron que los embriones de especies diferentes son muy diferentes entre sí.


Fila superior: Los dibujos de Haeckel de diferentes embriones mostrando increíbles similitudes en sus primeras etapas. Fila inferior: Las fotografías de Richardson de cómo son en realidad estos animales en la misma etapa. Muchos evolucionistas modernos no dicen que el embrión humano repite las etapas adultas de sus supuestos ancestros evolutivos, pero apuntan a los dibujos de Haeckel (fila superior) para decir que repiten sus etapas embrionarias. Sin embargo, esta supuesta evidencia para la evolución se basa en dibujos fraudulentos.



En un artículo publicado por The Times (Londres) en el que se describe a Haeckel como un “mentiroso embriónico”, se cita a Richardson, quien manifiesta: “Esto es uno de los peores casos de fraude científico. Es un shock encontrar que alguien que se pensó que era un gran científico estuviera engañando deliberadamente”.

Si realizamos una evaluación, sin apasionamiento, de las supuestas “contundentes pruebas evolutivas”, podemos confirmar que estas se basan en análisis y conclusiones sin base científica, y en muchos casos, llegan a ser el resultado de conclusiones basadas en evidencias fraudulentas.
Si los evolucionistas tuviesen las evidencias, los fundamentos científicos y los argumentos que corroboran la teoría creacionista, el mundo científico hace mucho tiempo atrás hubiese considerado al creacionismo más que una teoría irrefutable, una verdad científica. Sin embargo, al científico le repugna la idea de incluir a un Ser Supremo dentro de sus evaluaciones. La ciencia no puede decir nada sobre los orígenes. La ciencia, como tal, se limita al estudio de los fenómenos y procesos físicos tal como existen en el momento presente. Los hechos científicos se explican mejor en términos del creacionismo y el catastrofismo bíblico, que en los de la evolución y el uniformitarianismo. La diversidad, complejidad y orden, sin límites del universo indican claramente y dan testimonio de un maravilloso Diseñador Maestro y Creador.
A continuación se presentan algunas pruebas que determinan que el creacionismo es la postura, científicamente, más aceptable:

o Ley de la Biogénesis

George Wald, ganador en 1967 del Premio Nobel de la Paz en el área de la ciencia, escribió: “En cuanto al origen de la vida en esta tierra, solo hay dos posibilidades: creación o generación espontánea (evolución). No hay una tercera forma. La generación espontánea fue refutada hace 100 años, pero eso nos lleva únicamente a otra conclusión: la creación sobrenatural. Esta no podemos aceptarla por razones filosóficas (motivos personales); por tanto, escogemos creer lo imposible: que la vida surgió espontáneamente por casualidad”.
La generación espontánea fue refutada por los estudios de Redi (1688), Spallanzani (1780), Pasteur (1860) y Virchow (1858); llegando a establecerse la ley de la biogénesis: “La vida surge solamente de vida preexistente y perpetuará solamente su propia especie”, concluyéndose que nuestros primeros ancestros fueron un hombre y una mujer, y no un par de amebas. El famoso físico inglés Lord Kelvin (1871), se expresaba muy claramente a este respecto cuando decía que, basándose en los experimentos de Pasteur, la imposibilidad de la autogeneración de la vida en todos los tiempos y en todos los lugares había quedado tan firmemente establecida como la Ley de la gravitación universal.
Pretender que la vida surgió espontáneamente de los elementos inertes es contrariar la ley de la biogénesis.

o Segunda Ley de la Termodinámica

La segunda ley de la termodinámica establece que todo sistema cerrado tiende a ir del orden al desorden cuando se le deja seguir su voluntad. La cantidad de energía disponible tiende a decrecer, aunque la energía total permanece constante. La entropía (desorden y carencia de propósito) se incrementa. Para que la evolución sea considerada por lo menos remotamente posible, se necesitarían miles de millones de años de constantes violaciones de la segunda ley de la termodinámica. Por tanto, esta segunda ley muestra que la teoría de la evolución no sólo es improbable de acuerdo a las estadísticas, sino que es virtualmente imposible.
La evolución se considera un proceso universal en el cual las cosas aumentan en orden, mientras que la Segunda Ley de Termodinámica es una ley universal del orden decreciente. La una se opone a la otra, y las dos no pueden ser verdad.
El astrónomo británico Arthur Eddington dijo: “Si su teoría está en contra de la segunda ley de la termodinámica, no puedo darle esperanzas; su único fin posible es caer en la más profunda humillación”.




o Primera Ley de la Termodinámica

La primera ley de la termodinámica establece que la cantidad total de energía es constante. La cantidad de energía disponible está decreciendo, por tanto si retrocediéramos en el tiempo, la energía disponible sería progresivamente mayor hasta alcanzar al fin el punto inicial, donde la energía disponible sería igual a la energía total. El tiempo no podría retroceder más en este punto, tanto la energía como el tiempo llegaron a existir. Puesto que la energía no pudo haberse creado a sí misma por lo que establece la primera ley de la energía, por tanto el universo tampoco podría haber comenzado por sí solo. Por ello la conclusión más científica y lógica a la que podemos llegar es que en el principio creó Dios los cielos y la tierra.

o Ley de Causa y Efecto

La evolución contradice la ley científica que establece que el efecto nunca es mayor que su causa. Pues, asume que la inteligencia fue desarrollada a partir de materia no inteligente, que la moralidad fue desarrollada a partir de procesos no morales, que el amor y otras características emocionales proceden de sustancias químicas que no sientes, que hay estructuras infinitamente complejas que proceden de simples principios, y que la consciencia espiritual apareció a partir de moléculas inertes.

o Biología

En lo que se refiere al área biológica, Jorge Gallup, quien inició las conocidas encuestas de opinión, dijo que él podría probar estadísticamente la existencia de Dios: “Consideren tan sólo el cuerpo humano – las posibilidades de que todas las funciones del individuo hayan podido surgir por casualidad, es estadísticamente imposible”.
  • El ojo sería inservible si no estuviese totalmente desarrollado. Funciona como un todo integrado; de lo contrario, no podría funcionar. Por tanto, la evolución gradual del ojo humano es una idea completamente absurda e irrazonable. Incluso Carlos Darwin reconoció que es difícil aceptar el concepto de que el ojo se desarrolla por mutación y selección natural. Darwin dijo: “Suponer que el ojo – con sus inimitables dispositivos para ajustar el foco a diferentes distancias, para admitir diferentes cantidades de luz, y para corregir las aberraciones esférica y cromática – haya podido formarse por selección natural, parece, lo confieso libremente, el mayor absurdo posible... Creer que un órgano tan perfecto como el ojo pudiera haberse formado por selección natural, es más que suficiente para hacer dudar a cualquiera.”
    Sturmius dijo sabiamente: “Examinar el ojo es una cura para el ateísmo”.

     

  • La simbiosis nos muestra claramente la imposibilidad de la existencia parcial de seres que se requieren mutua y necesariamente para poder sobrevivir. Un ejemplo de ello es el árbol de Acacia Cuernos de Toro, que se encuentra en Centroamérica y Sudamérica, en el cual habita una especie de feroces hormigas. Los experimentos han demostrado que cuando todas las hormigas son alejadas de uno de estos árboles, el árbol muere en el lapso de dos a quince meses.
  • Aún a nivel individual podemos evidenciar la imposibilidad de un desarrollo evolutivo de los diferentes sistemas existentes en diversos seres vivos, como por ejemplo el caso del sistema de defensa del escarabajo bombardero, el cual descarga gases irritantes y repugnantes a una temperatura de 100º C, los cuales dirige, desde dos conductos en su cola, directamente a la cara del desafortunado atacante. El insecto fabrica el gas explosivo mezclando dos químicos muy peligrosos (hidroquinona y peróxido de hidrógeno), a los que añade otro químico llamado “inhibidor”. Este impide que las sustancias químicas exploten, permitiendo así que el escarabajo almacene dichos gases indefinidamente. Cuando un predador – como el sapo, por ejemplo – se acerca al escarabajo, éste inyecta los químicos almacenados en los dos tubos de combustión, y, en el momento preciso, añade un químico anti-inhibidor. Este destruye al inhibidor y una violenta explosión ocurre justamente en la cara del atacante. De acuerdo al “pensamiento” evolucionista, tuvo que haber miles de generaciones de escarabajos que, en experimentos evolutivos fatales, mezclaron estos peligrosos químicos en forma impropia y explotaron en pedazos. Con el tiempo, se nos dice, lograron crear la fórmula mágica, pero ¿qué podemos decir respecto a la producción del inhibidor? No es necesario producir un inhibidor a menos que tengamos los dos químicos que tratamos de inhibir. Por otro lado, si tenemos los químicos sin el inhibidor, ya es demasiado tarde, porque nos habremos destruido a nosotros mismos. Obviamente, tal medida nunca surgiría sin una previsión y planificación inteligente.No obstante, supongamos que el pequeño escarabajo lograra producir simultáneamente los dos químicos junto con el valioso inhibidor. La solución resultante no sería de ningún beneficio, porque sería una mezcla inocua. Para que preste algún beneficio al escarabajo, se tendría que añadir el anti-inhibidor. Así, una vez más debemos suponer que por miles de generaciones, estos pobres escarabajos mezclaron y almacenaron las sustancias químicas sin razón ni ventaja alguna, hasta que, finalmente, el anti-inhibidor fue perfeccionado. ¡Recién entonces logró cierto éxito! Pero aún necesita desarrollar los dos tubos de combustión, y una red de comunicación y funcionamiento precisos para controlar y ajustar la dirección y tiempo de la explosión. Afirmar que todo el sistema de defensa se desarrolló de una sola vez, es simplemente imposible. Sin embargo, la naturaleza abunda en ejemplos de perfecta coordinación. De esta manera, solo podemos concluir que el pequeño escarabajo bombardero es firme testimonio de la creación especial, porque no hay otra explicación racional para tal maravilla.
La naturaleza abunda en ejemplos de perfecta coordinación.

En resumen, la abundancia, perfección y complejidad de diseño y adaptación que encontramos en la naturaleza contradicen completamente la explicación evolucionista. La mayor parte de estas estructuras y habilidades simplemente no podrían haber evolucionado gradualmente, porque son útiles sólo cuando están completos y perfectos. Lord Kelvin, el brillante físico británico escribió: “A nuestro alrededor hay pruebas increíblemente abrumadoras de un diseño inteligente y benevolente... la idea atea es tan absurda que no puedo expresarla con palabras”.

o Geología

En lo que a Geología respecta, existe la creencia de que el origen y el desarrollo de todas las cosas puede explicarse, exclusivamente, en términos de las mismas leyes y procesos naturales que operan hoy, a este concepto se le denomina uniformitarianismo, que ha sido el fundamento de la moderna geología histórica, y a él se debe la difundida idea de que la tierra tiene cuatro mil seiscientos millones de años. La columna geológica se fundamentó y construyó en la suposición de que la evolución orgánica era un hecho. Esta columna en su secuencia ideal y continua, no existe en ningún lugar del mundo. Se asignan los fósiles a períodos específicos en ese orden cronológico basándose en la supuesta progresión evolutiva de la vida, y se usa la suposición de la evolución para acomodar la secuencia de los fósiles, y luego esa misma secuencia se emplea como prueba de la evolución. Este es un caso evidente de razonamiento circular que no tiene validez.
El registro de fósiles está compuesto principalmente de discontinuidades, con una ausencia sistemática y universal de formas de transición o intermedias que indiquen que una forma de organismo se transforma en otra más elevada.
Hay varios hechos científicos que levantan serias preguntas respecto a la columna y la cronología geológica. Uno de ellos es la existencia de numerosas huellas de humanos y de dinosaurios que vivieron en la misma época. Estas se han encontrado en México, Nuevo México, Arizona, Missouri, Kentucky, Illinois y en otros lugares de los Estados Unidos, como es el caso de aquellas huellas de hombre encontradas en 1930 cerca del pueblo de Glen Rose en Texas, en el área del río Paluxy, donde se estima que existen más de 100 rastros de huellas de ser humano junto a huellas de dinosaurio, cuando supuestamente los evolucionistas creen que hay un intervalo de por lo menos 60 millones de años entre la extinción de los dinosaurios y la aparición del hombre.




Además, en algunos lugares de Arizona y Rodesia se han hallado pictografías de dinosaurios dibujados por humanos en las paredes de cuevas o cañones. Así mismo, se han encontrado troncos fosilizados de árboles que atraviesan capas que supuestamente pertenecen a eras diferentes.

o Procesos que indican que la Tierra es joven

Para justificar la teoría evolucionista se requiere que la tierra y el sistema solar sean antiguos sin embargo veremos a continuación unos pocos de los procesos que indican que la tierra y el sistema solar son jóvenes:
  • La fuerza del campo magnético de la tierra ha sido medida durante más de un siglo. Tomas G. Barnes mostró que la fuerza del campo magnético de la tierra está disminuyendo en una proporción que corresponde a un periodo de semidesintegración de 1.400 años. Es decir, hace 1.400 años el campo magnético de la tierra tenía el doble de la fuerza que tiene ahora. Si hacemos una extrapolación a unos 10.000 años atrás, el resultado indica que el campo magnético de la tierra hubiese tenido la fuerza de una estrella magnética. Tal parecería ser que 10.000 es el límite máximo para la edad de la tierra. Se cree que el campo magnético de la tierra se debe a corrientes eléctricas que circulan en el centro del planeta. Si hacemos una extrapolación a 20.000 años atrás el resultado muestra que el calor producido por las corrientes hubiese derretido la tierra.
  • Delta del río Mississippi. Cada año este río deposita unos 229 millones de metros cúbicos de sedimento en el Golfo de México. Si se estudia con cuidado el volumen y la tasa de acumulación del delta del río Mississippi, y se divide el peso del sedimento depositado anualmente entre el peso total del delta, se puede determinar que la edad aproximada del delta es de 4.000 años.
  • Petróleo y gas natural. La presión del petróleo y del gas no podría mantenerse más de 10.000 años. Experimentos recientes han demostrado, que bajo condiciones apropiadas de temperatura y presión, material derivado de plantas se convirtió en petróleo de buen grado en solo 20 minutos.

Algunos otros eventos o procesos que nos permiten concluir que la tierra y/o el sistema solar son jóvenes, son por ejemplo:
  • Rotación cada vez más lenta de la tierra.
  • Alejamiento de la luna con relación a la tierra.
  • Cantidad de helio en la atmósfera.
  • Material meteórico interplanetario.
  • Existencia de cometas.
  • Grupos de estrellas.
  • Efecto Poynting-Robertson.
  • Cantidad de polvo meteórico que cae sobre la tierra y luna.
  • Erosión del suelo.
  • Halos pleocroicos.
  • Crecimiento poblacional


 o Astronomía

Los centros de investigación científica están abrumados con información nueva que proporciona evidencia de que nuestro universo parece hacer sido “sintonizado” para la vida humana desde el principio. Esto se expresa en un concepto que los astrofísicos llaman “el principio antrópico”. En pocas palabras, el principio antrópico dice que todas las constantes que hay en la física, aparentemente arbitrarias y no relacionadas unas con otras, tienen una extraña cosa en común: esos son precisamente los valores que se necesitan si se quiere tener un universo capaz de producir vida.
El astrónomo Hugh Ross enumera 33 constantes diferentes en nuestro sistema solar que hacen que la tierra sea capaz de sostener la vida humana. Después de calcular la probabilidad de que hubiera un planeta así en el cosmos, concluyó que es mucho menos que una probabilidad en un millón de billones de que haya siquiera un planeta así en algún lugar del universo.

Conclusiones

El evolucionismo más que una teoría que trata de explicar mediante evidencia científica el origen del universo y la vida en nuestro planeta, es una propuesta dogmática, y como bien lo indica A. I. Oparín en el prefacio de su libro el “Origen de la Vida”, no es sino: “La lucha del materialismo contra el idealismo y la religión en torno al origen de la vida”.
De hecho, el evolucionismo requiere de mayor fe que el creacionismo, pues para su cumplimiento necesita de millones de acontecimientos prodigiosos, hechos que quebrantarían varias de las leyes que han sido establecidas por el hombre.




Cuento de Hadas de un Científico. Los evolucionistas niegan y ridiculizan los aspectos milagrosos del creacionismo bíblico. Sin embargo, afirman que el proceso evolutivo, con el tiempo necesario, produce los mismos resultados milagrosos.





Cuan reacios somos a aceptar como falso lo que claramente se puede evidenciar que no tiene sustento lógico ni científico. Por no admitir la existencia de un Creador, preferimos seguir creyendo en teorías que, en muchos casos, sus mismos autores las han descartado. El Big Bang es un ejemplo de ello, pues a pesar de que es aceptado y enseñado como la teoría más acertada del origen del universo, fue desechada por su autor Stephen W. Hawking, quien en su libro “Historia del Tiempo” manifiesta: “… Así, al final, nuestro trabajo llegó a ser generalmente aceptado y, hoy en día, casi todo el mundo supone que el universo comenzó con una singularidad como el Big Bang. Resulta por eso irónico que, al haber cambiado mis ideas, este tratando ahora de convencer a los otros físicos de que no hubo en realidad singularidad al principio del universo”.
P. Lemoine, uno de los presidentes de la Sociedad Geológica de Francia, redactor de la Enciclopedia Francesa, y Director del Museo de Historia Natural de Paris, manifiesta: “Las teorías de la evolución, con las cuales nuestra juventud estudiosa ha sido engañada, constituyen en realidad un dogma que se continúa enseñando en todo el mundo, pero cada uno, en su especialidad, el zoólogo o el botánico, descubre que ninguna de las explicaciones dadas es correcta… de este resumen resulta que la teoría de la evolución es imposible”.
Nadie admitiría como probable que las caras de los Presidentes talladas en el monte Rushmore sean el producto de millones de años de erosión:


Sin embargo, pretenden que aceptemos que el hombre, que es infinitamente más complejo, es el resultado de millones de hechos fortuitos.
Robert Jastrow, astrónomo escéptico, comentó en su libro “Dios y los astrónomos”: “Para el científico que ha vivido en el poder de la razón, la historia termina como un mal sueño. Él ya ha escalado las montañas de la ignorancia; está a punto de conquistar el pico más alto; cuando hace el esfuerzo para subir a la última roca, lo recibe un grupo de teólogos que ha estado sentado allí durante siglos”.

Por último, me permito realizar una paráfrasis de la gran apuesta de Pascal, con la cual deseo terminar todo este análisis:
“Si yo creo en Dios y Dios no existe, no he perdido nada, pero, si yo creo en Dios y Dios existe, lo he ganado todo. Si yo no creo en Dios y Dios no existe, no he ganado nada, pero, si yo no creo en Dios y Dios existe, lo he perdido todo. Si yo no creo en Dios, nunca gano, pero, si yo creo en Dios, jamás pierdo.”

NOTA DEL AUTOR:  ESTE TRABAJO SE ENCUENTRA INCOMPLETO, PUES TODAVÍA NO SE HA INCLUIDO
                                              LA BIBLIOGRAFIA UTILIZADA. ESTE ARTÍCULO EN SU GRAN MAYORÍA ES UNA
                                              RECOPILACIÓN DE INFORMACION VERTIDA POR VARIOS AUTORES. ADEMÁS, LOS
                                              GRÁFICOS HAN SIDO UTILIZADOS SIN LOS PERMISOS REQUERIDOS.




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